Feria Medieval A Coruña 2016

Hace dos años que estuve por primera vez en la feria medieval de la Coruña por el día de Galicia y me lo pasé muy bien. En aquella ocasión, además de la buena comida y de la compañía, disfruté de la recreación de una justa medieval que incluyó todo tipo de pruebas a pie y a caballo.

Me dejó con ganas de repetir. Por eso, este año, aunque me tocó ir solo, lo hice. La feira das marabillas comenzó el miércoles 20, aunque yo no pude asistir hasta el sábado, así que me perdí algunas curiosidades que pintaban bien, como un taller de encuadernación medieval.caracol tallado

El sábado al fin pude asistir, la zona estrella es la plaza de María Pita (imagen de cabecera) allí habían preparado un “fortín” que contenía un taller de cantería, una exposición de lanas con un taller para aprender a tejerla, un puesto de tiro con arco (a muy pocos pasos, creo que solo era para niños) una exposición de aves y un campamento de guerrerosTaller de lana

Lanas

Lo que más me gustó del recinto fue la exposición de aves vivas. Tenían una selección de halcones, búhos, buitres y águilas a los que mi cámara no hace justicia en las fotos. El búho real y el águila real medían casi un metro de altos, y cuando aleteó un poco el águila era muy capaz de darme sombra.

Buhos y buitre Buho y Aguila

Había leído por Internet que se incluía un espectáculo de cetrería, y el último día tuve ocasión de verlo. Animaron a jóvenes a ponerse un guante adecuado. El entrenador lanzaba al halcón a volar hasta una farola cercana, después el voluntario la llamaba y sentía el majestuoso posar del ave.
Cetrería2Cetrería

Lo siguiente más interesante era la sección de los guerreros, en ella había todo un campamento con mesas repletas de yelmos y panoplias de armas, desde alabardas hasta hachas, pasando por espadas y lanzas. Todo bien decorado con pendones.

Yelmos y escudos Alabardas

Los guerreros se reunían a intervalos, bien para desfilar por toda la parte antigua de la ciudad, bien para dar espectáculos de lucha en una arena en el centro del fortín de la plaza.

La bestia del norteCombate de caballeros

El duelo de paladines al que pude asistir fue muy espectacular, machacaban los escudos hasta astillarlos e incluso rompieron una lanza a golpe limpio (a posta, todo controlado)

Duelo de paladinesDuelo

Al anochecer sacaban a un “orco encadenado.”

Yelmos y cotas

La comida salía bastante cara pero merecía la pena: pulpo a la gallega, patatas bravas, bollos preñados, pizza, creepes dulces y salados… La variedad era imponente.

Mientras me tomaba un refresco pude disfrutar del el faquir Testa, quien se atravesó con clavos, caminó sobre cristales y subió peldaños de espadas afiladas con la más absoluta naturalidad.

Faquir calentando

De vez en cuando te podías encontrar en la calle con bufones y músicos errantes, que amenizaban el paseo entre tenderetes.

musicos errantes feria a coruña

Me tomé tres cócteles y un bocata de auténticas Frankfurt mientras paseaba un desfile de faunos junto a uno que parecía el “rey del invierno” de Juego de tronos. También hubo desfiles de “los abanderados de Italia” y “malabaristas de banderas.”

Como hace dos años, entre los puestos había vendedores de comida, telas, tallas, e incluso armas:

Armería fragua

Muchas gozaban de una gran decoración, como este horno:

Horno de pan tuneado

La última actuación que tuve ocasión de ver, fue la de un trío de malabaristas y acróbatas de aros.

Acrobatas y malabarista

Ah, y de propina Coruña ofrece la playa de Riazor, en plena ciudad, a apenas 300 metros de de la Feria.

playa a coruña